Algunos consejos para organizar un buen team building

Aquí os dejamos algunos consejos para organizar un buen team building.

Hay varios aspectos que conviene tener en cuenta para garantizar que un team building logre el objetivo buscado, independientemente de cuál sea éste.

1.- Elegir el sitio o lugar adecuado.

Lo importante es buscar un lugar que se adapte a la actividad elegida y no al revés. Puede ser, según convenga, un lugar exterior o interior, urbano, rural, etc.

2.- Duración.

Las personas perdemos el interés y atención en lo que hacemos después de un periodo que supere los 60 minutos aproximadamente. Por este motivo es necesario planificar muy bien los tiempos de cada una de las actividades, evitando el decaimiento en el interés de los participantes.

Hay que elegir cuidadosamente la duración completa del evento, que pude ser de media jornada, jornada completa o, incluso, de varios días. También puede adaptarse como inicio o final de un evento, teniendo en cuenta este aspecto al planificar los tiempos.

Los descansos entre las actividades para tomar un café o un refresco ayudan a que los asistentes recuperen fuerzas. Un problema difícil de resolver es trabajar con participantes cansados, somnolientos, etc.

3.- La Actividad.

Son casi ilimitadas las propuestas de actividades para un buen team building. En función el objetivo perseguido deberá buscarse aquella que mejor se adapte a éste. No es lo mismo trabajar la “resolución de conflictos” que “la motivación”, o “la cohesión del equipo”, por ejemplo. Trata de elegir una actividad lo más original posible. A todo el mundo le gusta participar en cosas que, posiblemente, no hubiera hecho por su cuenta.

También es importante que la actividad elegida no se convierta en un simple pasatiempo. Es cierto que un componente importante es el aspecto lúdico, pero no servirá de mucho si no cuenta con una parte formativa que ancle en los asistentes los conceptos que buscamos. Para ello es necesaria la colaboración imprescindible de un buen coach, psicólogo especializado, formador, etc. Por supuesto que deberá contarse, también, con los mejores especialistas en la actividad elegida.

No debemos confundir, por tanto, un premio de incentivo, donde simplemente se busca una actividad lúdica como premio (carreras de kars, catas de vinos, etc.), sin que exista una actividad pensada para potenciar conceptos como el trabajo en equipo, con un tam building, donde este aspecto es el fundamental.

Hay muchas empresas que ofrecen estos servicios de forma eficiente y que nos pueden garantizar un team building de éxito.

4.- El factor sorpresa.

Es preferible no avisar con antelación de la actividad a realizar. De esta manera, evitaremos crear falsas expectativas y conseguiremos, a través del factor sorpresa, incrementar la receptividad de los asistentes.

5.- Los costes.

Hay que tener en cuenta que, en un team building, lo importante siempre es la dinámica de equipo y, por tanto, la actividad elegida. Es a esto a lo que deberemos dedicar el grueso del presupuesto. Lo demás, aunque importante, es secundario. No debemos caer en el error común de gastar el presupuesto en una excelente comida, hotel, etc. y, como consecuencia, tener que recortar en la actividad. A fin de cuentas es la actividad lo que nos procurará el logro del objetivo buscado.

6.- Cómo organizar la comida.

En los casos en que se desee complementar la actividad con una comida o cena, siempre es preferible elegir una comida tipo cóctel ya que contribuirá a la comunicación entre los asistentes después de la actividad, reforzando los resultados. Una comida o cena sentados limita mucho este aspecto del team building.

7.- Evitar los premios o recompensas.

Si los participantes tienen la expectativa de un premio, estarán más pendientes de las reglas que de experimentar el disfrute del juego en equipo, lo que nos aleja de la consecución del objetivo.

8.- Un speech potente y motivador.

Es aconsejable que un directivo de la empresa inicie y clausure el evento, ofreciendo un discurso positivo hacia los participantes y los resultados.

Es importante que se produzca una cercanía que genere un clima relajado y de confianza. Además de reflejar y transmitir un espíritu motivador.

Eliminaremos, en la medida de lo posible, el uso de tarimas, atriles, escenarios o cualquier otro elemento que eleve, físicamente, al directivo que va a realizar el discurso.

Lo ideal es que se integre “dentro” del equipo. Debe estar a su misma altura y sin más diferencia que la responsabilidad de motivar.

También es importante, en este mismo sentido, que el directivo que lleve a cabo el speech no marque diferencias hacia los participantes en la vestimenta.

Esperamos que estos consejos os ayuden para conocer mejor cómo funciona un team building, y por supuesto, contar con Más es Más, para que juntos lo podamos organizar juntos. ¿hablamos?

 

 

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